domingo, 17 de febrero de 2013

Jazz Clubs y Piano Bars....(Parte 1)

Una de las actividades que suelen regir mis días en Manhattan es la consulta frecuente al "Village Voice", (orignalmente, en los ¨60 "hippie press") si es posible el mismo diario (en papel, no web) en el que puedo buscar espectáculos, performances, noticias, avisos, todo lo que me interesa a la hora de aprovechar "la gran manzana". Así es que con un marcador en mano  planeo mi semana resaltando aquello que en principio...no quiero perderme.

Una de las actividades que más disfruto es escuchar jazz en vivo. Claro que las propuestas son varias. En uno de mis primeros viajes, hace más de 12 años, disfruté de una sesión de latin jazz, con brunch de domingo en Blue Note, catedral jazz, gran club.
En otro de mis viajes, esa vez con mi hija Malena, ambas adoradoras de los "jazz standards" (esas canciones románticas de ritmos picantes que ella canta y yo desaría no desafinar para cantar respetablemente), encontramos una variante que no teníamos en cuenta, el Piano Bar.
Consultaba el "Village voice" cuando me llamó la atención un aviso de espectáculo no lejos de Blue Note.Ya de por sí el área garantizaba  que no volveríamos sin música, en la zona del Village, caminando encontramos varios lugares, algunos muy famosos (Village Vanguard)  para escuchar música.

Hacia allá partimos en subterráneo (A train, azul, desde Columbus circle hacia el sur)  algo después de las 21 (generalmente los shows comienzan a las 19, after dinner time) entramos en "Rose´s Turn"  en Groove St., un pequeño y apretado lugar, antiguo, donde la cantante anunciada era finalmente una joven sin gracia ni talento, con poco público, muchos de ellos sus propios familiares. Al cabo de un rato "respetuoso" decidimos partir. En las escaleras le cuento mi desilusión a uno de los asistentes del lugar quien nos convida una copa de desagravio (perdón, dos copas) y nos sugiere quedarnos en la planta baja porque para esa hora, 10.30 pm. de un sábado...encontraríamos algo de lo que buscábamos, y sí, la sala estaba llena. Un lugarcito en la barra y la magia comenzó a desplegarse frente a nosotras.

Mientras el saxo, el teclado y el bajo tocaban  nuestras adoradas canciones de jazz, algunos parroquianos por turno se presentaban a cantar junto al piano mientras todos escuchaban y pocos hablaban.  Habíamos llegado a donde queríamos.


Uno de los dueños haciendo su tema favorito
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A poco de comenzar y cuando los ritmos se hacían más marcados, los barmen bajaban de entre las copas del techo unas panderetas y en coreografía seguían los ritmos, aportaban desde el rincón del bar ¡¡¡..ALL THAT JAZZ...!!! y nosotras en el paraíso. Algunas de las pocas meseras tomaban el micrófono cada tanto para revelarse como geniales cantantes.


La encantadora mesera deja la bandeja para cantar
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Malena and all that jazz

Barman y compañía
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Mi hija necesitó fumar y salió a la verada...qué menos que un cigarrillo para procesar toda esa energía... allí, conversa con otras simpáticas fumadoras, de la edad de su madre, quienes la alientan a cantar en el pequeño escenario...ella duda, pero la energía del lugar, la bonhomía del público y el don de la oportunidad, estaban allí, NY invitaba a Malena para cantar uno de sus temas favoritos, "Ruta 66". Male se paró, cantó, la aplaudieron muchísimo y a las dos (madre e hija) nos convidaron, como es la costumbre, con más tragos de otras mesas....fué toda una bienvenida...
Los barman y sus panderetas aparecidas de entre las copas cantan y bailan!
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No fué necesario cantar otra canción esa noche. A eso de la 1 am ya en el andén del A train, el azul, Malena estaba  conmovida, había cantado en NY. Todos los visitantes podemos hacerlo, siempre que sea en inglés y bien  (no aceptan otros idiomas, por lo general).

  ESTO ERA UN PIANO BAR, Para gozar participando con el oído o con la voz.

Debo agregar que Rose´s Turn cerró sus puertas, luego de más de 50 años,  ese mismo año. Qué suerte que llegamos un poquito antes.
De todos modos quedan otros piano bares...en la próxima entrega visitaremos unos que aún hoy nos esperan cada noche, estemos o no en NYC.
Más adelante iremos a los Jazz Clubs, en Times Sq., en el Caryle con Woody Allen, o cerca de Columbia University, como Smoke. Otra maravilla, otra energía.

sábado, 12 de enero de 2013

NYC, mapa y territorio...


Las Callecitas de Nueva York, también " ...tienen ese nosequé viste?" sólo que son muchas calles, muchas avenidas, muchos subterráneos, buses, taxis....mucho de todo. Y si no hemos hecho otras visitas, o hace mucho que no vamos, la cantidad de líneas de colores que surcan el mapa ...asustan! 
A no confundirse, es bastante más fácil de lo que parece a simple vista, de hecho, NYC es más fácil de lo que creemos, siempre, sólo se trata de contar calles que suben de sur a norte y avenidas que suben hacia el oeste....las calles atraviesan Manhattan (en la mayoría de los casos) y las avenidas la recorren longitudinalmente....Tomemos un mapa....



Con el mapa de NYC frente a mí, me preparo para mi próxima visita, no importa cuánto sepamos de calles y avenidas, lo que a simple vista vemos, son líneas de color, en este caso, amarillas.

Observo las líneas longitudinales, las avenidas que corren de N a S,  situadas al este y al oeste de la 5ª Avenida o “columna vertebral” de Manhattan.
 
Luego las líneas transversales, las calles que “cortan” las avenidas de este a oeste.

Y por último los  puntos emblemáticos o nudos: los favoritos, cada uno tiene los suyos, sirven para ubicarse, porque desde allí siguen otros recorridos... los puntos que me ubican en el mapa son entre otros: 

Columbus circle,
Algunos puntos especiales en el Central Park
Grand Central
Bryant Park
Chrysler Building
Chelsea Market
Union Sq.
Wahington Sq.
Nolita
Prince st and Broadway
Brooklyn Bridge,
…y muchos otros, porque desde esos lugares generamos paseos en varias direcciones.

Para comenzar el recorrido en Manhattan,
Si es una primera visita, a pie, a lo largo de la 5ª avenida, desde Washington Sq. para el N. la 5ª es siempre el eje de la isla hasta Harlem.




 son como tubos que transportan gente...
Ahora, si queremos  avanzar…nada como el subterráneo, los buses son más lentos y corren con menos frecuencia, dependen más del movimiento que haya en la calle, o de la falta de movimiento por el tráfico estancado. Cada línea y cada estación tiene su personalidad, algunas son lujosas, otras artísticas y hasta las hay con esculturas humorísticas. La originalidad no falta...
algunas son artísticas...
...otras lujosas como Grand Central
 y otras humorísticas, como la línea azul en el sur....
mirar el cartel para comprobar combinaciones
 y avanzar!
Cada estación de subte es un punto de referencia para recorrer Manhattan de N a S como de E a O, y cada estación lleva el nombre de la calle en que se encuentra. O sea que siempre sabemos dónde estamos, con sólo mirar el cartel del andén (bueno, a veces no es tan fácil, por eso estamos tratando el tema aquí)

Decíamos que las calles “cortan” las avenidas que van de norte a sur y viceversa, claro.

Las distintas líneas de subte, paran en distintos puntos de las mismas calles, así tendremos la parada “34th st” Ya sea que transitemos por la avenida 3 como por la 8.

Cada calle es un barrio, cada barrio un clima, y todo muy cerca, ¡NY es una isla de 4 km. de ancho!

Como la mayoría de los subterráneos corren  paralelamente a la 5ta. Avenida, contamos con la línea azul si estamos en las cercanías de las avenidas 8 y 9, para ir en dirección N - S.
Si es Sur:  Meatpacking (calle 14, Pastís, el restaurant)  que queda de ese lado,  la línea amarilla para ir al Soho, por el medio de Manhattan...y la verde para ir bien al este por ej visitar las Nac Unidas, y hacia el norte los museos, Guggenheim y Met, para mencionar unas pocas entre muchas líneas de variados colores….


De la calle 57  (ancha como una avenida, muy comercial,)  para abajo las estaciones que más relaciono con atracciones son:

55 st. :Moma, Rockefeller Center, Radio City, las grandes tiendas, shopping en la 5ta y Madison y si llegan hasta la tercera, Bloomingdales, y van para arriba (subte verde) se acercan al Guggenheim y al Met.
42 times sq y biblioteca pública (5ta ave), Bryant Park
34 Empire State y Macy´s (distrito de ropa) ferry a New Jersey
23 Flat Iron Building y Chelsea, el barrio con  galerías de arte en las av. 10th  y 11th desde donde caminando hasta la calle 14 llegamos al Meat  Packing district, el mercado modelo de Chelsea, imperdible para comer rico y rápido, con calidad. A una cuadra, en la 13th. Si vamos sentido oeste llegamos a
       
14 union sq. con feria verde y casa central  de Barnes and Noble –fantástico lugar- editorial de primera, varios pisos, edificio antiguo, todos los temas y todos los libros. The Strand en 12 y Bradway... (el tema de librerías es tan vasto que le dedicaremos otra entrada en este blog) Zona comercial con  todas las tiendas populares, además de la línea gris de subte que te lleva a Brooklyn.
.
4 West Village (washington sq) y east village (St. Marks place) 4 y Ave de las Américas, está Blue Note, carito pero posible, gran sello y club de jazz.
         y hacia abajo las calles van más por los nombres y se abren un poco más.




algunas estaciones llevan el nombre de la calle
a donde llegan, como ésta: Spring St

Estación Spring St.- Soho
El SOHO se despliega a lo largo de dos grandes avenidas, Broadway y su melliza West Broadway que corre al oeste de la primera y tiene una zona más sofisticada de bares y tiendas de marca.

Canal Street: Avenida transversal comienzo del Barrio chino, es una estación bilingüe. 

Se puede llegar caminando hasta Battery Park, El lugar de las torres, el Toro del distrito financiero, todo eso. Siempre hay tiendas y cafés, para detenerse y volver al mirar el mapa.

Como son muchas las estaciones de subte elijo para esta entrada, sólo algunas. 

El criterio que no me deja perderme, es que cada estación tiene su estación “igual” de otra línea, correlativa tanto en el este como en el oeste.
Vale la pena detenerse a pensar cómo seguir nuestro recorrido...
Combinaciones: este es el punto a estudiar antes de llegar al andén: un sólo tren no suele alcanzar para llegar, a veces combinamos dos, y hasta tres. En estos casos habrá que tener el cuenta la dirección final del tramo y el signo en el mapa que nos indica que podremos hacer  el transbordo de un tren a otro. 


¡Ahora, a jugar con el mapa, armando recorridos, puntos de encuentro y de partida!


domingo, 5 de agosto de 2012

Para el atardecer, un trago en la terraza del Standard


Seguimos en el Meatpacking District, atardecer, mucha gente en la vereda tomando tragos, disfrutando del after office, mñusica,  bolsas con compras, taxis, autos, movimiento. Nos dirijimos al Standard Hotel, (848 Washington at 13th Street, New York 10014 / Phone: (212) 645-4646), famoso por su ubicación, (ahí mismo comienza el High Line Park) sus terrazas y especialmente por sus paredes vidriadas que hacen de la vida íntima de sus huéspedes un verdadero escenario.


paredes de vidrio...


Lobby del Standard
 Adoro esta hora y me voy directamente al la terraza del Standard sobre el piso 18. Tiene dos niveles, el Club y el Roof Top. El lobby no es grande, pero promete. Llego al piso y malas noticias, se me informa que  la terraza está ocupada con un private party. Recurro a mi condición de "Visitor" y le explico al chico de la puerta que me voy en pocos días, etc. (sí, me salvó el idioma) porque me hizo pasar a otro sector de la misma y me pude ubicar en una mesa con una copa de fresco y delicioso Chardonnay. Al poco rato se llenó de parejas colombianas, ecuatorianas, jóvenes y simpáticos.

Aterdecer sobre el Hudson River
 
Nos gusta este lugar, con el Empire State al fondo....


La fiesta no está sólo en la terraza del Standard... al retirarme me doy una vuelta por el baño para encontrarme...que las paredes vidriadas no son solamente para los huespedes del hotel.....
un asiento privilegiado....
Anochece...y no nos queda tiempo para la caminata por el High Line,  volvemos al Chelsea Market para comprar dinner to go...de lo mejor en "delis".

sábado, 4 de agosto de 2012

Chelsea Market : Arqueología Urbana y Glamour en el Meatpacking District.

Y...sí, seguimos en el Meatpacking district porque es un distrito que ha evolucionado tan rápidamente y con tanta inversión que logra una combinación  exquisita del viejo e industrial Manhattan con lo más nuevo y comercial de la isla. Sephora, Stella Mc Cartney y Apple Store conviven con los viejos ladrillos y marquesinas de las carnicerías y  los Jimmy Choos reemplazan a los borcegos de los matarifes sobre los adoquines de la calle, .
lo viejo y lo nuevo...
Pero no hablaremos de carnicerías, sino de fábricas. El Chelsea Market, he aquí su ubicación y un poco de historia para aumentar el interés de nuestras visitas, porque una es poco.
Chelsea Market, sobre el lado izq., es el edificio con la antena
 
En el sitio de lo que es hoy este mercado, funcionaron los hornos de la Compañía Nacional de Galletitas (Nabisco)  allá por  1890 dando origen a las famosas “Oreo” así como a otras de sabores no menos reconocidos. Hace ya más de cincuenta años que estos hornos no funcionan, sin embargo otros, más modernos han ocupado desde entonces su lugar en la manzana limitada por las calles 15 y 16 y las avenidas 9ª. Y 10ª, actual sede del famoso Chelsea Market.

Siguiendo con la historia para entender mejor qué es lo que estamos viendo cuando lo visitamos, la primer gran renovación tuvo lugar en 1932,  para dejar  pasar al ferrocarril de carga con riel elevado que ocupó parte del 2do y del  3er piso del mercado. Ese ferrocarril es hoy el High Line Park. Un desarrollo arquitectónico ejemplar en espacios verdes.

Hale and Hearty Soups a la vista

 Ya en los ´90,  un pool de inversores adquirió el edificio de la Compañía de Galletitas y toda la manazana que  éste ocupa. Los pisos superiores se alquilaron a compañias que mudaron allí sus oficinas, y en la planta baja un grupo de arquitectos diseñó una galería con pequeños restaurantes y cafeterías, como Hale and Hearty Soups  por citar uno. Los hornos siguieron funcionando para panes y pastelería : Amy´s Bread, Eleni´s New York y lo que era una tienda de saldos de bazar, hoy es mucho más que eso: el Bowery Kitchen Supply . Con lo que quedaba de la fábrica se crearon  lofts cuyo precio oscila hoy en el millón de dólares. 


el banco de piedra para comer o descansar con el sonido de la fuente

 Caminar por el Mercado de Chelsea es pasear por un parque temático post industrial, cuidadosamente ornamentado con los restos de una cultura industrial perdida.

La combinación de postes y caños de hierro fundido, vigas, paredes de ladrillos y filas de televisores que dan información, crean un clima propio del submarino Nautilius,  de “20.000 leguas de Viaje Submarino”.

En verdad, quienes renovaron este mercado rescataron temas de arqueología urbana, eligiendo exhibir los restos de la fábrica, aún deteriorados,  antes que taparlos, colocándonos ante el sitio de una verdadera excavación arqueológica…urbana.

No podemos negar que la combinación resulta atractiva y glamorosa.

Cómo llegar al Chelsea Market:

·                                 Ubicación:
·                                 75 9th Avenue (entre las calles 15th and 16th)
·                                 New York, NY 10011
·                                 Por subte:
·                                 To 14th Street and 8th Avenue
·                                  
·                                 Por ómnibus:
·                                 Downtown M11 to 15th and 9th Avenue
·                                 Uptown M11 to 15th and 9th Avenue
·                                 Crosstown M14 to 15th and 9th Avenue

viernes, 27 de julio de 2012

Las callecitas de NY tienen ese no se qué...BLEECKER ST.!

Hudson y 9th. ave.

Público y andamios en Magnolia Bakery,
esta calle...

Desde Meatpacking district, zona que las guías de turismo describen muy bien, la 9a. Ave se continúa en una calle amplia,  más tranquila,  de edificios bajos, que nos atrae para salir del bullicio de este renovadísimo y fashionablo distrito. Se trata de Hudson st., con negocios más bohemios y singulares, que a poco de caminar unas cinco cuadras sentido oeste sur, aparece formando una diagonal, otra calle que en verano o primavera tiene mucho verde y atrae como un imán: Bleecker st. al adentrarme, percibo un clima residencial, casas unifamiliares o departamentos de dimensiones más que humanas, (si pensamos que hay dimensiones menos humanas en esta ciudad) unos pocos pisos en alto y en fondo, las clásicas escalinatas y la paz que reina por todas partes. No hay polución sonora ni visual,  si hay restaurantes y coffe shops, como Magnolia Bakery (401 Bleecker St.) que es la excepción a la regla del barrio en cuanto a tranquilidad  por haber sido la favorita de las chicas de "Sex and the City".  Esta pastelería  básicamente famosa por sus cup cakes,  tan atractivos con sus copetes coloreados y su untuosa consistencia, hace que la gente forme cola para ser atendida...una pena, para mí, que sigo de largo. Me deleito no ya con los cup cakes sino con las casas, la gente paseando sus perros, leyendo el diario en cafeterías, paseo ideal para el atardecer, que nos recuerda el clima de nuestro Palermo e insisto, es un paseo especial para hacerlo en el verano, (o cuando podamos), para no perdérselo.
El glamour de la mesera con vestido color naranja...

El verde y el cielo protagonizan esta escena de Manhattan


Vecinos

llegar en bicicleta es posible



Flores y colores en los jardines de entrada a las casas

Así voy entrando al West Village...zona que junto con  Midtown o Downtown, constituyen el NY básico antes que Nolita, Tribeca o the Highline fueran motivo de visita...porque casi no estaban formados como barrios. Y mucho menos como atracción turística.

jueves, 26 de julio de 2012

Viajo a NY o ...¿vuelvo a NY?

Cuando viajo a otro país, por más cercano que sea me veo llegando como alguien "de afuera" mientras que si voy a NY, simplemente, vuelvo!  Ja! de vuelta en NY, ¡back in NY!
¿Cuando comienza el viaje? Para mí, en el ritual meditativo de armar el carry on,  altar donde acomodo los objetos personales que me darán presencia una vez allá. Carry on en mano, ya en EZE se suman las ceremonias, las  preguntas solemnes y rituales acerca de esa "caja" con nuestras pertenencias,  si pudo haber sido profanada, o juramos que esta inmaculada. Si el peso y la forma son las adecuadas pasaremos los límites o pruebas a las que seremos sometidas, algunas con rayos misteriosos . Así vamos entrando en diversos túneles, o pasadizos que garantizan nuestra partida. Nos despojamos de algunas prendas, zapatos, cinturones, relojes, electrónicos,  demostrando cuan humildes, inofensivo/as y dignas somos de un viaje.Y si pasamos bien por todos los exámenes, (los pasamos porque nos hemos preparado con meses de anticipación, ahorros, visa, documentos y reservas de hoteles, etc. en ese orden)  seremos dignas de relajarnos y jugar por un ratito en el free shop o -actualmente me gusta más- del salón vip de alguna tarjeta con poderes que nos recibe con sillones y champagne. 
El avión mismo no deja de ser un túnel, admito que soy de las personas que disfrutan del vuelo. La llegada a NY con los primeros rayos del sol, la manga, migraciones, escaleras mecánicas para buscar los equipajes, túneles, pasadizos, famosos "no lugares".
Pisamos suelo neoyorkino, back in NY. Me dirijo al Airtrain por medio de un asensor del futuro que me deposita en una plataforma por la que pasa un moderno tren de pocos pasajeros que a su vez me dejará en otra plataforma, Howard Beach Station parte del sistema de subte de NYC ahí ya al aire libre, tomamos el "A" train, línea azul dirección lower Manhattan por sólo U$S 7.25. Me gusta entrar a la isla en subte, tomo contacto con la variedad de personajes y etnias que pueblan el vagón. Capítulo aparte, el subte y sus pasajeros, ya son NYC, no puedo creer lo diferentes que son entre sí. Muy distintos. Y todos conmigo misma formamos un conjunto. Me integro. Media hora y llego a Columbus Circle. No muchos años atrás era un punto de recambio de transporte muy como Once, o Primera Junta, más grande pero con puestos de frutas, lustrabotas, diareros, muy callejero todo....ahora desde hace no más de cinco años, se ha transformado en un Mall de primeras marcas, ya sea por los negocios de adentro como por los que dan a la calle, estatuas de Botero (puaj) a la vuelta el Hotel Mandarin, en fin, un lujo. Miro hacia arriba y veo estas nuevas torres, hacia los lados y me encuentro con el Atlas, moderna escultura y la esquina de la 60th st con Broadway y me dirijo sur por la 8va. ave que adoro, encuentro un Duane Read, el Hearst Building, un maravilloso edificio ecológico cuya base conserva la construcción art deco de los ´30...y que ahora alberga para mi sorpresa un Balducci´s que es precioso, y me permito mi primer café neoyorkino con un maravilloso cookie oatmeal and chocolate cookie....que no logro terminar. Estoy reventada...literalmente, pero llena de energía, arrastro mi suitcase casi vacío rumbo a mi hotel en la 8va. ave y la 45st....lo que sea que elegí para este viaje, va a estar bien. Estoy bien, reconociendo mis pasos por la ocho....yes, along 8th ave. ...

Big Apple

Big Apple, la gran tentación...en poco más de 21 km de largo por 4km de ancho occidente muestra su gracia, su poder y su apertura, que sólo puede estar en EU, porque sólo EU lo puede producir. Llegar es aterrizar en una película que hemos visto y de la que estamos por ser protagonistas, continuamente. El guión está allí, en la calle, en cualquier lugar de Manhattan, sólo falta tomarlo y actuarlo. Depende de nosotros, porque los demás sin duda nos ven como  neoyorkinos/as, sino como explico que  mientras arrastro el carry-on hasta mi hotel, alguien me para y me pregunta por una calle...cómo, ¿ya parezco local? No importa. Es así como me recibe Manhattan, con su gran abrazo. Entonces,  en mi viaje nº 11, vuelvo a caer en la gran tentación, y siento que pertenezco a la Gran Manzana (lo admito, es un sentimiento...) y es ahí que al llegar al hotel o depto dejo todo para salir a la calle como quien se larga en el carrito de adelante de la montaña rusa. O será que eso me pasa sólo a mí, porque hace mucho, como estudiante de intercambio mordí la manzana por primera vez y me dejó, para siempre con ganas de más. Volví en el ´92, en el ´98 y ocho veces más desde entonces. Siempre estuve varios días, más de 10, más de una semana. Siempre la mordí a gusto y se mostró sabrosa, tierna y jugosa. La gran tentación sigue vigente.